
La Casa del Duende de Toledo: la bruja, el incendio y los candiles de la puerta
Información sobre la imagen
- Autoría
- Juan Luis Alonso
- Licencia
- CC By 4.0
Una hechicera recibía invitados entre calaveras y espejos. Juan Moraleda puso a Felipe el Hermoso en uno de sus banquetes; otra versión cuenta que el fuego dejó dos candiles en la puerta. Las leyendas de una casa con una gran cueva bajo San Miguel.
Los dos candiles de la puerta aparecieron después del incendio. Eso cuenta la leyenda de una casa de San Miguel en la que se reunían brujas y hechiceros: el fuego devoró el edificio, dejó en pie la fachada y añadió aquellas lámparas de piedra a sus columnas. La mujer que cuidaba el caserón murió dentro. Los vecinos, que habían acudido con agua para impedir que ardieran sus propias viviendas, vieron cómo las llamas se apagaban solas.
La casa sigue siendo conocida en Toledo como la del Duende o de los Candiles. Está frente a la iglesia de San Miguel el Alto y tiene una cueva tallada en la roca. Su leyenda también tiene una bruja que escapa con el dinero y un banquete al que asiste Felipe el Hermoso. Esta otra versión la publicó el médico y escritor Juan Moraleda y Esteban en 1892.
La casa de las reuniones nocturnas
En la versión recogida en Leyendas de Toledo, la anciana apenas se deja ver. Nadie coincide con ella en el mercado ni la encuentra buscando agua. Tampoco los aguadores quieren acercarse a la casa. Los vecinos oyen golpes y gritos que parecen salir de sus profundidades, y aseguran que el Diablo acude de noche para reunirse con la mujer y sus acompañantes.
Una madrugada, después de que se marche el último invitado y se cierren los cerrojos, el caserón empieza a arder. La gente sale con recipientes de agua. Desde dentro se escuchan los alaridos de la anciana, pero el incendio termina antes de que intervengan los vecinos. No pasa a las viviendas de al lado. Donde estaba la casa quedan una fachada, dos columnas y los candiles que nadie recordaba haber visto antes.
Con el tiempo, el solar se vende y vuelve a encontrarse la entrada del subterráneo. La historia acaba dejando bajo tierra parte de la casa que los vecinos temían. Arriba se conserva la puerta que permite señalarla al pasar por la calle.
Felipe el Hermoso, entre calaveras
La bruja de Moraleda tiene mejor suerte. Su relato comienza en la calle de las Ánimas, cerca de San Miguel, a comienzos de la Edad Moderna. La anciana se ocupa de un edificio al que nadie del vecindario se atreve a entrar. Le atribuyen habilidades para adivinar el porvenir y arreglar asuntos de amores. Por las noches recibe a un prestamista con quien mantiene negocios que procura llevar lejos de los curiosos.
Hay invitados que sí consiguen franquear la puerta. Deben superar pruebas de valor para acceder a una sala donde se han dispuesto calaveras, armas, estatuas y espejos de gran tamaño. Los cráneos aparecen sobre las mesas, entre los objetos y por los rincones. Completan la habitación unas pinturas alegóricas, figuras de monstruos e instrumentos de tormento. También había catáfalcos, las estructuras que se empleaban para sostener los ataúdes durante las honras fúnebres. Los convidados comían y brindaban rodeados de aquellos objetos y de las calaveras repartidas por toda la sala.
En ese escenario celebra Moraleda un banquete y sienta a Felipe el Hermoso, marido de Juana, junto a los demás convidados. Para entrar, el monarca ha tenido que sobornar a la mujer. Una vez dentro, la decoración no le quita las ganas de brindar. El autor lo presenta desentendido del miedo que inspira el lugar, participando en la fiesta con sus acompañantes.
Según esta leyenda, de aquellas reuniones salen planes de raptos, fugas y muertes violentas. Las noticias llegan al barrio y sus habitantes empiezan a vigilar a la anciana. Quieren atraparla. Ella descubre lo que preparan y consigue adelantarse: pone a salvo sus ganancias, busca en una botica sustancias con las que desfigurarse el rostro y se prepara un disfraz de harapos.
Sale de Toledo con el prestamista después de incendiar la casa. El edificio se desploma con un estruendo que alarma al vecindario y se oye por la ciudad. La mujer termina sus días en otra población castellana, con el dinero que ha logrado conservar.
Moraleda no le dio nombre, ni a ella ni a su cómplice. La leyenda se divulgaba, escribió, después de la muerte de Felipe. Es esta la procedencia del banquete real: las páginas de Leyendas históricas de Toledo, no una visita del monarca que podamos fechar. Su final tampoco incluye los candiles. La muerte entre las llamas y la huida pertenecen a versiones distintas.
Lo que hay bajo San Miguel
La cueva aparece en las fotografías que David Utrilla publicó en 2014. El fotógrafo recorrió sus galerías con permiso de la propietaria y describió unas galerías excavadas en gneis. En el interior había tinajas y otras piezas de alfarería. En el acceso había que agacharse para no golpearse la cabeza. Una vez dentro, pudo recorrer pasadizos por los que caminaba erguido. Las fotografías se habían realizado para documentar el libro Toledo Secreto.
La descripción de Leyendas de Toledo, actualizada en enero de 2026, señala tramos de sección trapezoidal que en algunos puntos superan los tres metros de altura y anchura. El recorrido queda cortado por cierres posteriores. No se ha fijado una fecha para su excavación ni un uso original que explique el conjunto de las galerías.
Entre las tradiciones del barrio está la de los pasos que comunicarían estas cuevas con otras casas y con la iglesia de San Miguel. Los cierres impiden seguirlos para comprobar hasta dónde llegaban. La documentación fotográfica permite ver sectores del subterráneo, pero no trazar desde ellos una red continua bajo el barrio.
La referencia actual es la calle San Miguel, número 8, frente a la iglesia. La portada con los candiles ayuda a reconocerla. Es propiedad privada y la información publicada en 2026 indica que no se puede bajar a la cueva. No hay un horario de visitas ni una entrada que permita acceder al interior.
Desde la calle se ve la fachada; para conocer las galerías están las fotografías de Utrilla y las imágenes esféricas de dos niveles que enlaza Leyendas de Toledo. Hay una vista del nivel superior y otra del inferior.
Acceso y visita
Lugar cerrado. Cueva privada y no accesible según la información publicada en 2026. La ficha propone solo la contemplación de la portada desde la calle. No entrar en fincas ni intentar abrir cierres de galerías. No accedas sin la autorización que corresponda.
Toledo desconocido🟣La Casa del Duende

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Fotografías
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Preguntas para preparar esta visita
¿Dónde está la Casa del Duende de Toledo?
En el barrio de San Miguel, frente a la iglesia de San Miguel el Alto. La web de Amigos de los Patios menciona expresamente San Miguel, 8, al hablar de la casa y su cueva; el título de aquella página se refiere al patio vecino del número 12.
¿Qué hace Felipe el Hermoso en la leyenda?
Juan Moraleda lo presenta como invitado a un banquete en una sala con calaveras, espejos y aparatos de tormento. Es un episodio de su leyenda, publicado en 1892, no una visita documentada del monarca que esta ficha dé por acreditada.
¿La bruja muere durante el incendio?
Depende de la versión. En Moraleda salva su dinero, se disfraza y huye después de incendiar la casa. En la adaptación de Leyendas de Toledo muere dentro y el fuego deja dos candiles tallados en las columnas de la portada.
¿Se conoce la edad y la función original de la cueva?
Las descripciones consultadas no fijan una datación o un uso original comprobado. David Utrilla documenta galerías talladas en gneis y cerámica en el interior. Tampoco se puede recorrer una conexión demostrada con la iglesia.
¿Se puede bajar al subterráneo?
La información actualizada en enero de 2026 indica que no es accesible. Es propiedad privada. Puede verse la portada desde la calle y consultar las fotografías esféricas enlazadas por Leyendas de Toledo; estas no equivalen a una visita presencial autorizada.
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Casa del Duende de Toledo
- Dirección y acceso
- Calle San Miguel, 8, frente a la iglesia de San Miguel el Alto, Toledo
- Información oficial
- Consultar la web ↗
El punto sitúa el enclave; no garantiza una entrada transitable ni una ruta autorizada para vehículos.
Coordenadas del punto de fotografía esférica del nivel superior de la cueva, enlazada por Leyendas de Toledo. Identifica el subterráneo, no una entrada pública. Casa de San Miguel 8, frente a la iglesia; no confundir con el patio de San Miguel 12 ni con la Casa del Duende de Los Yébenes.
Coordenadas y fuente de ubicación
Punto de referencia del lugar. Latitud 39.856669; longitud -4.020840.
Consultar la fuente cartográfica ↗Antes de ir
Inmueble privado. La descripción de Leyendas de Toledo actualizada el 24/01/2026 indica que la cueva no es accesible. Se puede contemplar la portada desde la vía pública. No se anuncian horarios, precio, reserva ni entrada al interior. El artículo de la leyenda enlaza fotografías esféricas de dos niveles; son documentación visual, no una apertura. No confundir esta dirección con el patio del número 12 que sirve de contexto en la web de Amigos de los Patios.
Fuente de la información práctica ↗ · Comprobada el
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Revisión histórica: · Fuente consultada




