
La campana de Velilla: el tañido que anunciaba desgracias
Información sobre la imagen
Ecelan · CC BY-SA 4.0
- Autoría
- Ecelan
- Título
- Velilla de Ebro - Ermita de San Nicolás de Bari 10
- Licencia
- CC BY-SA 4.0. Esta adaptación se ofrece bajo la misma licencia.
- Procedencia
- Ficha original en Wikimedia Commons
- Modificaciones
- Imagen redimensionada; variantes JPEG y WebP generadas.
Un sacerdote derribado al sujetar la cuerda, una vela para comprobar el viento y un badajo que cayó mientras seguían los golpes. Los relatos de la campana de Velilla de Ebro y la ermita donde se conserva su historia.
El 13 de junio de 1601, mosén Martín García estaba diciendo misa en San Nicolás cuando oyó la campana. Según el relato antiguo, mandó avisar al pueblo y subió después a verla. El badajo giraba, y una cuerda sujeta a él golpeaba a quienes intentaban acercarse. El sacerdote la agarró para detenerla. La fuerza del movimiento lo derribó dos veces.
La historia está en el manuscrito que Benito Jerónimo Feijoo reprodujo en su Teatro crítico universal, remitido por la condesa de Atarés. Es uno de los episodios más detallados del misterio de Velilla de Ebro, en Zaragoza: una campana que, según sus testigos y cronistas, tocaba sin intervención humana y anunciaba sucesos que podían ocurrir muy lejos del pueblo.
La campana que remontó el Ebro
Su llegada pertenece a una leyenda de agua y luces. La versión recogida por el historiador Agustín Ubieto Arteta cuenta que apareció flotando en el mar con dos velas encendidas. Ni el viento conseguía apagarlas ni el paso del tiempo las consumía. Entró por la desembocadura del Ebro y comenzó a remontarlo sin que nadie la impulsara.
Cuando alguien trataba de cogerla, se hundía y volvía a aparecer más allá, siempre con las luces. En Velilla repitió la maniobra hasta que se acercaron dos doncellas. Entonces salió del río y pudo ser llevada a San Nicolás de Bari.
La campana había elegido dónde quedarse. A partir de ahí, cada tañido inesperado obligaba a preguntarse qué estaba anunciando.
Dos campanas al aire y una que tocaba sola
El manuscrito publicado por Feijoo describe dos campanas que habían estado suspendidas entre pilares, expuestas al aire. La pequeña se tocaba a fuerza de brazos. El prodigio se atribuía a la mayor, situada a su derecha, cuyo metal presentaba una grieta: al sonar de manera ordinaria, se oía quebrada.
Sobre ella había crucifijos e imágenes de la Virgen y san Juan, además de una inscripción latina que proclamaba la llegada de Cristo en paz y la encarnación de Dios. El texto presta atención incluso a la distribución de las letras alrededor del bronce.
No faltaron explicaciones extraordinarias para aquella facultad. Una tradición sostuvo que en la fundición se había utilizado una de las treinta monedas de Judas. Otra interpretación buscó el poder en las palabras grabadas. El propio manuscrito discute esas propuestas, mientras defiende el carácter milagroso de los toques.
Junio de 1601: la cuerda, el puñal y la vela
El episodio de mosén Martín García continúa con una solución poco habitual para un sacerdote recién salido de misa. Le entregaron un puñal y, sujetando brevemente la cuerda, logró cortarla. El badajo siguió moviéndose.
La relación anota horas, pausas y direcciones de los golpes. Durante aquella mañana el sonido llegó a compararse con el de tambores que tocaban a alarma. La actividad se prolongó por distintos días de junio; en la jornada del Corpus, descontando las interrupciones, el escrito le atribuye seis horas de tañidos.
Entre quienes se acercaron figura Dionisio de Guarás, que quiso comprobar la posible intervención del viento. Cubrió con capas la parte del torreón por donde podía entrar aire y colocó una vela encendida junto a la campana. La llama permanecía sin apagarse mientras continuaban los golpes, según el documento.
También Enrique de Castro, canónigo de la Seo de Zaragoza, intentó sujetar el badajo. La relación afirma que no consiguió detenerlo y que el esfuerzo le dejó dolor en un brazo durante días. Los nombres de estos visitantes aparecen junto a los de nobles y religiosos, dentro de una enumeración que presenta el episodio como un acontecimiento multitudinario.
Cuando el badajo cayó al suelo
Uno de los pasajes más extraños está fechado el 22 de junio de aquel mismo año. El escrito cuenta que se rompió la sujeción del badajo y este cayó. La porción de cuerda que quedó colgando habría continuado describiendo círculos y golpeando el interior de la campana.
El rector Pedro García volvió a colocarle su badajo propio, que había sido reparado: durante los primeros toques llevaba uno prestado de otra campana. El narrador precisa hasta ese cambio de pieza, antes de continuar con nuevos movimientos y repiques.
Feijoo publicó el conjunto y después examinó sus argumentos. Su lectura mantiene separadas dos cuestiones: qué declaraban los testimonios y qué causa podía explicar lo que describían. Para seguir el relato hay que conservar esa distinción; los detalles anteriores proceden del manuscrito, no de una observación del fraile.
El sonido como anuncio de una desgracia
Los golpes tenían dirección y número, y los cronistas buscaban su correspondencia con los acontecimientos del reino. El manuscrito relaciona un tañido del 4 de agosto de 1435 con la captura de Alfonso V de Aragón en la batalla naval de Ponza al día siguiente. En otras entradas aparecen muertes de miembros de la familia real y conflictos militares.
El 16 de marzo de 1629, dice el texto, el badajo volvió a girar y golpeó hacia poniente. Como no había notario, el marqués de Osera tomó juramento a varios presentes para dejar memoria. El hambre que sufrió Aragón en 1630 fue interpretada después como el suceso anunciado.
Esa búsqueda del significado formaba parte del misterio. El bronce no pronunciaba nombres ni fechas: los observadores contaban los golpes y trataban de saber hacia dónde iba dirigido el aviso. El mismo repertorio admitía que alguna vez había sonado por noticias favorables.
La sorpresa de una campana gótica
La historia material tampoco corresponde a una sola pieza. En 2013, Mariano García contó en Heraldo de Aragón la identificación de una campana gótica en San Nicolás. El restaurador Alfredo Pallás había advertido su antigüedad y avisó al investigador Ignacio Navarro.
Navarro la identificó como Águeda, fundida en 1497, y la distinguió tanto de la antigua Campana del Milagro, refundida en 1841, como de la María Nicolasa de 1655. Según su investigación, las tres habían recibido atribuciones de tañidos espontáneos. Son instrumentos distintos, con sus propios nombres.
San Nicolás, sobre el pueblo
La ermita ocupa la parte alta oriental de Velilla. Su edificio actual reúne la cabecera y la cripta románicas con una amplia transformación barroca, fechada por SIPCA entre 1679 y 1713. Sobre el pórtico se levanta la espadaña de tres huecos. Conviene distinguir este templo de la parroquia de la Asunción, cuya torre mudéjar destaca en el casco urbano.
Junto a San Nicolás está el mirador hacia la vega del Ebro. Desde allí se reconoce el río por el que la tradición hizo llegar la campana. La información comarcal propone la ermita entre los lugares de visita, pero la apertura del interior y el acceso al campanario deben consultarse con el Ayuntamiento: no consta aquí un horario vigente que permita prometer ambos espacios abiertos.
Acceso y visita
Atención al acceso. El acceso al interior, cripta y campanario requiere confirmación municipal. No manipular campanas ni entrar en espacios cerrados. No accedas sin la autorización que corresponda.
Las campanas mágicas de Velilla de Ebro

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Fotografía: Ecelan · Velilla de Ebro - Ermita de San Nicolás de Bari 10 · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons. Esta versión de la fotografía se ofrece bajo la misma licencia CC BY-SA 4.0.
Información de la licencia
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Preguntas para preparar esta visita
¿La campana de Velilla es la misma que la Campana de Huesca?
No. Esta tradición se vincula a la ermita de San Nicolás de Bari de Velilla de Ebro, en Zaragoza, y habla de tañidos espontáneos y presagios. La denominación del lugar es esencial para identificar el relato.
¿De dónde salen los detalles del episodio de junio de 1601?
Del manuscrito remitido por la condesa de Atarés que Feijoo reprodujo en el discurso XVI del tomo V del Teatro crítico universal. El documento menciona a Martín García, Pedro García, Dionisio de Guarás y Enrique de Castro, entre otros participantes.
¿Se conserva la campana antigua que llegó por el río según la leyenda?
La primitiva del Milagro se da por refundida en 1841. La identificada en 2013 es Águeda, datada por Ignacio Navarro en 1497: otra pieza.
¿Por qué hay relatos sobre tres campanas distintas?
Ignacio Navarro distinguió la antigua del Milagro, Águeda y María Nicolasa (1655). La investigación difundida en 2013 recoge toques espontáneos atribuidos a las tres.
¿La ermita es enteramente barroca?
Conserva cabecera y cripta románicas. SIPCA fecha la construcción del cuerpo barroco entre 1679 y 1713, integrando la cabecera anterior. La espadaña de ladrillo se levanta sobre el pórtico.
¿Puedo entrar en la ermita y subir al campanario?
La apertura y el permiso de acceso al campanario no han quedado confirmados. Consulta al Ayuntamiento de Velilla de Ebro, 976 176 350. El Mirador de San Nicolás se encuentra junto al templo; la información turística no equivale a un horario vigente de apertura del interior.
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Ermita de San Nicolás de Bari y tradición de la Campana de Velilla
- Ubicación
- Velilla de Ebro · Zaragoza
- Dirección y acceso
- Ermita de San Nicolás de Bari, parte alta oriental de Velilla de Ebro (Zaragoza).
- Información oficial
- Consultar la web ↗
- Contacto
- 976 176 350
- Accesibilidad
- No consta verificación actual de accesibilidad del recorrido, la cripta ni el campanario.
El punto sitúa el enclave; no garantiza una entrada transitable ni una ruta autorizada para vehículos.
Coordenadas de la localización de la ermita enlazada por la Comarca Ribera Baja del Ebro. Corresponden al templo; el inventario de Campaners lo sitúa a pocos metros, en 41.374259, -0.436584.
Coordenadas y fuente de ubicación
Punto de referencia del lugar. Latitud 41.374181; longitud -0.436633.
Consultar la fuente cartográfica ↗Antes de ir
La Comarca Ribera Baja del Ebro incluye la ermita y el Mirador de San Nicolás entre los lugares de visita. Consultar al Ayuntamiento de Velilla de Ebro (976 176 350) la apertura del interior, la visita a la cripta y cualquier acceso al campanario. No se ha confirmado horario, reserva, precio ni accesibilidad vigentes. No confundir la ermita con la parroquia de la Asunción, situada en el casco urbano. El relato histórico no supone que las campanas tañan espontáneamente en la actualidad.
Fuente de la información práctica ↗ · Comprobada el
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