
Agramonte: las voces del sanatorio abandonado del Moncayo
El antiguo sanatorio cerró en 1978. Su historia asistencial y los relatos posteriores de voces y presencias han convertido Agramonte en una referencia del misterio aragonés.
Turismo del Misterio
Artículos sobre historia, patrimonio y leyendas en Zaragoza.

El antiguo sanatorio cerró en 1978. Su historia asistencial y los relatos posteriores de voces y presencias han convertido Agramonte en una referencia del misterio aragonés.

En noviembre de 1934, una cocina de Gascón de Gotor atrajo a policías, periodistas y curiosos. El archivo municipal conserva referencias al episodio de la hornilla parlante.

Un aljibe ocupa el patio y una cruz aparece en la entrada de la capilla. La fortaleza de Sádaba permite reconocer una organización defensiva diferente de otros castillos.

La rueda hidráulica dio nombre a la abadía. El recorrido permite relacionar el abastecimiento de agua con la iglesia, el claustro y las dependencias de la comunidad.

Gustavo Adolfo escribió sus cartas y Valeriano dibujó tipos y paisajes. La estancia de los hermanos se suma a la historia de una abadía cisterciense fundada en el siglo XII.

La ermita de la Consolación conserva una fachada funeraria del siglo II. Sus nichos y las inscripciones con edades de pocos días preceden al templo medieval y barroco.

Una tumba con fachada de templo conserva en Fabara el nombre de su destinatario. Bajo la sala principal se dispuso la cámara funeraria del edificio romano.

Atilia Festa dedicó el mausoleo a su abuelo, a su padre y a sí misma. La fachada conservada cerca de Sádaba reúne sus nombres con guirnaldas y una cabeza de Medusa.

Foro, teatro y termas ocuparon distintos niveles en Bílbilis. Las esculturas imperiales y las pinturas recuperadas completan el recorrido por la ciudad romana de Calatayud.

El foro conserva nombres de habitantes y benefactores, pero la identificación de la ciudad sigue abierta. Termas y acueducto permiten seguir la vida urbana de Los Bañales.

Bécquer llevó a sus cartas el relato de una mujer acusada de brujería y la fundación sobrenatural del castillo. Las disputas del señorío añadieron la memoria de una maldición.

El claustro y las salas monásticas quedaron después de varias expulsiones. La compra de los Muntadas abrió otra etapa, con jardín paisajista, alojamiento y una piscifactoría.