
Ayala Berganza: el crimen y los rumores de la escalera
El palacio de San Millán conserva el nombre de Casa del Crimen. Un doble asesinato en 1892 y los relatos de llantos en la escalera forman parte de su memoria.
Turismo del Misterio
Artículos sobre historia, patrimonio y leyendas en Segovia.

El palacio de San Millán conserva el nombre de Casa del Crimen. Un doble asesinato en 1892 y los relatos de llantos en la escalera forman parte de su memoria.

Una boda impuesta, un reencuentro y una venganza alimentan la leyenda de Elvira y Roberto. El castillo de Pedraza conserva su recuerdo entre sus historias.

Una villa de Aguilafuente se convirtió en cementerio tras quedar en ruinas. Sus mosaicos y los hallazgos funerarios se explican en el Aula Arqueológica de San Juan.

San Miguel conserva sus espacios románicos dentro de una fortaleza episcopal. El encierro de Antonio Pérez añade un episodio de intriga política a Turégano.

El castillo de los Fonseca combina defensa, decoración mudéjar y una sala de acústica singular. Su historia se lee en el foso, las torres y las huellas de sus reformas.

Una antigua residencia de recreo conserva armaduras mudéjares, heráldica real y un retablo flamenco. San Antonio el Real permite seguir su transformación en monasterio.

A orillas del Eresma, El Parral reúne una devoción anterior al monasterio, la leyenda de un duelo y un gran conjunto funerario renacentista.

Las pinturas románicas del ábside y una talla de brazos articulados reúnen dos historias en San Justo. La leyenda cuenta que una yegua ciega llevó el Cristo a Segovia.

El hallazgo de 1932 abrió una necrópolis prehistórica con pinturas y grabados. Otra memoria, transmitida como leyenda, habla de una entrada sellada.

El relato del pastor Pedro Amador y la imagen enterrada está en el origen de Santa María la Real de Nieva. El claustro conserva otra historia tallada en sus capiteles.

La tradición explica una grieta en la roca como un milagro de San Frutos. El priorato conserva una iglesia románica, restos monásticos y sepulturas sobre las hoces.

Un pequeño abrigo junto al Duratón conserva hornacinas, arcos de herradura y restos de pintura. Siete Altares forma parte de la memoria eremítica de las hoces.