
El duende del Esparto: los golpes que hicieron salir a València a la calle
En julio de 1915, una casa del Esparto reunió a curiosos, policías y periodistas por unos golpes de origen desconocido. El caso llegó a provocar altercados.
Turismo del Misterio
Artículos sobre historia, patrimonio y leyendas en Valencia.

En julio de 1915, una casa del Esparto reunió a curiosos, policías y periodistas por unos golpes de origen desconocido. El caso llegó a provocar altercados.

Los vigilantes de La Cigüeña contaron encuentros, ruidos y movimientos del ascensor en 1990. La figura de una mujer vestida de rosa quedó unida a la antigua maternidad.

La atalaya de Olocau reunió defensa, vida doméstica y prácticas rituales. Sus habitaciones se organizaban alrededor de una calle bajo la protección de una torre.

Bajo la ciudad actual se conservan dos monumentos funerarios romanos. La ruta de Edeta enlaza sus tumbas con las termas y el santuario de Mura.

Pere de Vila-rasa obtuvo permiso para construirlos en 1313. Las bóvedas estrelladas de los Baños del Almirante conservaron durante siglos un modelo de tradición islámica.

La cartuja de Serra fue fundada en 1272. Su acueducto gótico explica una parte de la vida material de una comunidad que mantiene la clausura.

Los arcos del palacio del abad terminaron en el Canto del Pico de Torrelodones. Su restitución en 2007 forma parte de la recuperación del monasterio de Simat.

El cautiverio de los jerónimos de Xàbia precedió a su traslado a Cotalba en 1388. El monasterio de Alfauir conserva claustros, pinturas y dependencias de trabajo.

Las plaquetas de Parpalló conservaron animales y signos del Paleolítico superior. Un estudio reciente analiza también cómo se preparaban los colorantes dentro de la cueva.

Una persona asciende hacia un panal rodeada de abejas. Las pinturas de las Cuevas de la Araña conservan una de las escenas más conocidas de la Prehistoria valenciana.

Las cámaras excavadas sobre el barranco de la Fos plantearon preguntas durante años. La interpretación arqueológica las relaciona con graneros de seguridad andalusíes.

La Bastida ocupó una loma de Moixent durante el siglo IV antes de nuestra era. Sus puertas, armas y objetos escritos conservan preguntas sobre el final del poblado.