
Vicente de Avedillo: el hombre lobo que recogió César Morán
En 1928, César Morán anotó en Avedillo la tradición de un vecino llamado Vicente al que se atribuía una fada. El catálogo del Museo Etnográfico conserva aquella referencia.
Turismo del Misterio
Artículos sobre historia, patrimonio y leyendas en Zamora.

En 1928, César Morán anotó en Avedillo la tradición de un vecino llamado Vicente al que se atribuía una fada. El catálogo del Museo Etnográfico conserva aquella referencia.

Un mendigo, un horno y dos campanas que intentaron sacar con bueyes. Las versiones orales de Sanabria cuentan con detalles distintos la desaparición de Valverde de Lucerna.

En el cerro de El Pedroso hubo murallas, producción de herramientas y un espacio con grabados rupestres. La arqueología lo sitúa entre los poblados calcolíticos de la frontera.

Las piedras de Santa María del Azogue conservan numerosas marcas de obra. En Benavente, el recorrido une una cabecera románica con bóvedas y esculturas de otras etapas.

Una inscripción del siglo X y los pleitos por las pesquerías preceden a la iglesia románica. San Martín de Castañeda permite seguir la relación del monasterio con Sanabria.

La fortaleza de los Pimentel tuvo guarnición, presos y dependencias domésticas. Su torre del homenaje permite conocer la arquitectura y observar la villa desde arriba.

Entre el foso y las torres aparecen signos tallados en los sillares. El castillo conserva las huellas de sus canteros y de las reformas que lo adaptaron a la artillería.

La cabecera de Santa María de Moreruela conserva tres alturas y siete capillas radiales. Las ruinas permiten recorrer una gran iglesia cisterciense y sus dependencias.

Dos ocultaciones de joyas aparecieron en 1980 y 1987 en el castro de Arrabalde. Las defensas de Carpurias y las piezas del Museo de Zamora permiten seguir su historia.

En la vega del Eria, las losas del Casetón de los Moros delimitan una cámara funeraria prehistórica. El corredor y la restauración ayudan a entender lo que hoy se ve.

Un rayo entra por el óculo y alcanza una figura románica. El fenómeno de Santa Marta de Tera comparte templo con una de las imágenes más antiguas de Santiago peregrino.

El lago ocupa una cubeta formada por antiguos glaciares. Cañones, lagunas y depósitos de piedra permiten seguir el trabajo del hielo más allá de la orilla.