Toledo · Toledo

El Palacio de la Sisla: las ruinas prohibidas de Toledo que investigó Cuarto Milenio

Información sobre la imagen

Palacio de la Sisla, Toledo (c) Juan Luis Alonso

Ver fotografía completa ↓

A pocos kilómetros de Toledo, dentro de terrenos militares, sobreviven los restos de La Sisla: primero monasterio jerónimo, después uno de los palacios más lujosos de su tiempo y hoy un lugar cerrado al público alrededor del que se acumulan testimonios, rumores y una conocida investigación de Cuarto Milenio.

Apenas hay que alejarse unos kilómetros de Toledo para encontrar uno de esos lugares cuya historia parece escrita por varias personas que nunca llegaron a ponerse de acuerdo. Primero hubo una ermita. Después, un importante monasterio jerónimo. Siglos más tarde apareció sobre sus restos un palacio frecuentado por la alta sociedad, con jardines, forjas, cerámicas y grandes salones. La Guerra Civil lo dejó maltrecho y en 1975 su propietario terminó de resolver el asunto de una manera bastante expeditiva: lo dinamitó.

Hoy quedan ruinas, una gran puerta de acceso, restos de jardines y unos curiosos bancos decorados con criaturas fantásticas. Todo ello dentro de terrenos de la Academia de Infantería de Toledo, en una zona militar de acceso restringido.

En 2011 pudimos acceder al paraje durante los trabajos relacionados con Toledo Secreto. Años después, en 2017, Cuarto Milenio consiguió autorización del Ejército para pasar una noche investigando allí. Lo sucedido durante aquella grabación convirtió La Sisla en uno de los lugares de misterio más conocidos de Toledo.

Antes del palacio estuvo el monasterio de La Sisla

La historia documentada del lugar es mucho más antigua que las ruinas que vemos en las fotografías del siglo XX. El Archivo Histórico Provincial de Toledo señala que ya en 1162 aparece mencionada una ermita dedicada a Santa María de Cisla.

En 1384 Fernando Yáñez de Figueroa fundó allí el monasterio de Santa María de la Sisla. Fue uno de los primeros establecimientos de la Orden de San Jerónimo y durante los siglos XV y XVI alcanzó una notable importancia religiosa y económica.

Por sus dependencias pasaron personajes relevantes. Entre los religiosos vinculados al monasterio estuvieron Hernando de Talavera, que sería arzobispo de Granada y confesor de Isabel la Católica, y fray Diego de Yepes, confesor de Felipe II y de Teresa de Jesús.

La Sisla también dejó una huella bastante concreta en la historia del arte. De su iglesia proceden seis pinturas conservadas actualmente en el Museo del Prado: la Anunciación, la Visitación, la Adoración de los Reyes, la Presentación de Jesús en el templo, la Circuncisión y el Tránsito de la Virgen. Su autor no está identificado y por eso la Historia del Arte lo conoce sencillamente como el Maestro de la Sisla.

La Guerra de las Comunidades llegó hasta aquí

En 1521 la tranquilidad monástica desapareció. Toledo continuaba resistiendo después de la derrota comunera de Villalar y las tropas imperiales que cercaban la ciudad instalaron posiciones en la zona de La Sisla.

El monasterio sirvió como cuartel de las tropas que participaron en el asedio. Tras la rendición se vinculó a este lugar el acuerdo conocido como Concordia de la Sisla, uno de los episodios que cerraron la resistencia comunera toledana.

Carlos I conoció bien el monasterio. El Archivo Histórico Provincial recuerda que llegó a contemplarlo como posible lugar para su retiro, aunque finalmente eligió Yuste.

Incendio, guerra y desamortización

La primera gran desaparición de La Sisla comenzó mucho antes de que alguien utilizara dinamita. Un incendio ocurrido en 1802 dañó gravemente el monasterio y la Guerra de la Independencia agravó su deterioro.

Las medidas desamortizadoras del siglo XIX terminaron con la comunidad jerónima. PARES fija la existencia institucional del monasterio entre 1384 y 1835. Edificios y obras de arte fueron dispersándose y algunas piezas arquitectónicas acabaron reutilizadas en otras propiedades.

Durante décadas el antiguo conjunto quedó reducido fundamentalmente a finca agrícola y a los restos de lo que había sido uno de los grandes monasterios del entorno de Toledo.

1908: aparece un palacio en mitad de las ruinas

La historia dio otro giro en 1908. Consuelo de Cubas y Erice, condesa pontificia de Santa María de la Sisla, levantó un gran palacio aprovechando parte de las estructuras que sobrevivían del antiguo monasterio.

Las fotografías conservadas permiten hacerse una idea de aquello. Era una residencia enorme, con torres, galerías, grandes salones y jardines. Julio Pascual, uno de los principales maestros de la forja toledana del siglo XX, realizó distintos trabajos de hierro para el edificio. Los jardines fueron diseñados por Cecilio Rodríguez, responsable también de algunos de los espacios más conocidos del parque del Retiro de Madrid.

La decoración exterior incluía además cerámicas de Daniel Zuloaga. Algunos de sus restos siguen siendo hoy una de las imágenes más reconocibles de La Sisla.

El palacio llegó incluso al cine. Sus estancias y jardines aparecen en producciones rodadas durante los años veinte y treinta. El Archivo Histórico Provincial documenta, entre otras, ¡Qué tío más grande!, dirigida por José Gaspar en 1935.

Palacio de la Sisla, Toledo. Banco

Los extraños sillones de La Sisla

Entre los pocos elementos que sobrevivieron destacan varios grandes bancos y sillones de obra cubiertos de cerámica. Están distribuidos formando un espacio circular y en sus azulejos aparecen animales fantásticos, seres alados y figuras de aspecto monstruoso.

Son piezas de una enorme fuerza visual. También han tenido bastante culpa de la fama posterior del lugar.

Con el paso de los años empezó a circular la historia de que aquel círculo se utilizaba para reuniones masónicas, ceremonias secretas o incluso rituales satánicos. 

La Guerra Civil destrozó el palacio

Cuando comenzó la Guerra Civil, La Sisla dejó de ser aquella residencia aristocrática que muestran las fotografías anteriores a 1936. El edificio fue ocupado sucesivamente durante el conflicto y sufrió saqueos y numerosos daños.

Terminada la guerra, el palacio nunca recuperó su antiguo esplendor. Las fotografías posteriores muestran un edificio todavía reconocible, pero progresivamente deteriorado y despojado de buena parte de sus elementos valiosos.

En 1952 Juan Francisco Arco y Cubas vendió parte de la finca a Álvaro Jofre Soubrier. La ampliación de los terrenos vinculados a la Academia de Infantería acabó afectando también a La Sisla.

1975: el propietario dinamita el palacio

Esta parte parece una leyenda urbana, pero no lo es.

En 1975, dentro del proceso de expropiación para ampliar el campo de instrucción de la Academia de Infantería, el propietario Álvaro Jofre Soubrier encargó dinamitar el palacio. La documentación sobre la historia de la Academia confirma el episodio.

La explosión acabó con buena parte de lo que la guerra y décadas de abandono habían dejado en pie.

Del conjunto se conserva la monumental entrada al recinto con construcciones anexas, restos de las estructuras del palacio y de sus jardines, pérgolas y algunos de los bancos cerámicos. Del viejo monasterio jerónimo se recuperaron también tres pilas góticas de los siglos XIV o XV, trasladadas a los jardines de la Academia.

Un lugar al que no se puede entrar libremente

La Sisla tiene una particularidad que explica parte de su fama: no es un edificio abandonado al que uno pueda acercarse tranquilamente con una cámara.

Las ruinas están dentro de terrenos dependientes de la Academia de Infantería de Toledo y el acceso está restringido. Para entrar hace falta autorización militar. No existe una visita turística ordinaria ni debe intentarse acceder por cuenta propia.

Cuando entramos en 2011 para documentar el lugar fue precisamente con autorización. Esa condición de espacio cerrado, aislado y vigilado ha contribuido inevitablemente a crear alrededor de La Sisla una atmósfera que otros edificios abandonados no tienen.

Los testimonios de militares

Mucho antes de la llegada de las cámaras de televisión circulaban testimonios entre personas que habían pasado tiempo en estos terrenos. Algunos militares y cadetes hablaban de ruidos difíciles de identificar, luces observadas entre las ruinas y sensaciones extrañas durante las noches de maniobras.

Entre quienes conocían esas historias estaba Pedro Baños, entonces coronel del Ejército de Tierra y posteriormente conocido por sus trabajos sobre estrategia y geopolítica. Su conocimiento del lugar resultó decisivo para que Cuarto Milenio se interesara por La Sisla.

Cuarto Milenio entra en La Sisla

En mayo de 2017 Cuarto Milenio alcanzó su programa número 500. Para aquella emisión Iker Jiménez y Carmen Porter eligieron La Sisla.

El Ejército autorizó excepcionalmente la grabación de una investigación nocturna dentro del recinto militar. Según informó entonces Mediaset, la autorización permitió trabajar al equipo del programa junto a militares, técnicos y colaboradores habituales del espacio.

Participaron, entre otros, el coronel Pedro Baños y los sensitivos Aldo Linares y Paloma Navarrete. También se realizaron mediciones de campos electromagnéticos en distintos puntos de las ruinas.

El programa incorporó además un elemento poco habitual en este tipo de investigaciones: un perro militar adiestrado para la detección de explosivos, identificado como Daf. Según explicó su guía durante la grabación, el animal mostró un comportamiento anómalo en determinados lugares, llegando a ponerse nervioso, llorar y aullar junto a uno de los asientos del círculo de cerámica.

Las mediciones y las coincidencias

Durante la investigación se compararon algunos de los lugares señalados previamente por los sensitivos con puntos en los que los equipos registraron variaciones electromagnéticas.

Cuarto Milenio presentó como especialmente llamativa la coincidencia entre algunas de esas localizaciones. El propio programa habló de alteraciones en las mediciones y de reacciones del perro en determinados sectores.

Las voces de la noche

El momento más conocido de aquel programa llegó durante el recorrido nocturno por las ruinas.

Mientras Paloma Navarrete se encontraba en uno de los sectores que también había llamado la atención de Aldo Linares, varias personas del equipo afirmaron escuchar sonidos que interpretaban como voces lejanas. Iker Jiménez reaccionó en directo asegurando que oía lo que parecían niños gritando.

Algunos de los presentes entendieron entre aquellos sonidos la expresión «fuera de aquí».

Las grabaciones existen y fueron emitidas en el programa del 28 de mayo de 2017. 

¿Hay fantasmas en el Palacio de la Sisla?

Tenemos testimonios de militares. Tenemos las experiencias relatadas durante la investigación de Cuarto Milenio. Tenemos sonidos registrados durante aquella noche, mediciones que llamaron la atención del equipo y el comportamiento de un perro que su guía consideró inusual.

También tenemos décadas de rumores sobre reuniones secretas y rituales que no cuentan con pruebas históricas suficientes.

Meter todo eso en el mismo saco y llamarlo «palacio encantado» sería sencillo. 

La Sisla interesa precisamente porque permite mantener las dos historias a la vista. La documentada es extraordinaria por sí sola: una ermita medieval, un monasterio jerónimo, la Guerra de las Comunidades, pinturas que acabaron en el Prado, un palacio de comienzos del siglo XX, la Guerra Civil y una demolición con dinamita. Sobre esas ruinas nació después otra historia, hecha de testimonios y fenómenos sin explicación cerrada.

Y esa segunda historia sigue sin tener una respuesta definitiva.

Acceso y visita

  • Acceso restringido
  • Por libre

Atención al acceso. Zona militar de acceso restringido. No existe entrada libre ni recorrido turístico. No intentar llegar a las ruinas atravesando terrenos de la Academia de Infantería. No accedas sin la autorización que corresponda.

21x31 El Palacio de Sisla (Programa 500) - 20 años no son nada - #CuartoMilenio

Reproducir conecta con YouTube, que recibirá datos de la conexión. Puedes o abrirlo en YouTube ↗.

Fotografía

Desliza para pasar de foto. También puedes usar las flechas.

Preguntas para preparar esta visita

¿Se puede visitar el Palacio de la Sisla?

No existe una visita turística ordinaria. Las ruinas están en terrenos militares y requieren autorización expresa para acceder.

¿Qué investigó Cuarto Milenio en 2017?

El programa 500 realizó una investigación nocturna autorizada, con testimonios, mediciones y sonidos que el equipo interpretó durante la grabación.

¿El círculo de bancos prueba que hubo rituales?

No. Los bancos cerámicos pertenecen a los jardines del palacio; los relatos sobre ceremonias secretas no cuentan con demostración histórica suficiente.

¿Por qué desapareció el palacio?

Tras los daños de la Guerra Civil y el abandono, fue dinamitado en 1975 en el contexto de la expropiación de terrenos para ampliar el campo de instrucción.

Ver mi lista¿Ha cambiado algún dato?

«Quiero visitarlo» guarda la ficha en tu lista de este navegador y suma tu marca al contador. Puedes retirarla pulsando de nuevo.

Prepara tu visita

Palacio de la Sisla

Ubicación
Toledo · Toledo
Dirección y acceso
Paraje de La Sisla, terrenos militares de la Academia de Infantería, Toledo.
Información oficial
Consultar la web ↗
Terreno y escaleras
Paraje rural y militar al sur de Toledo. La ficha no propone ningún itinerario de acceso debido a las restricciones del recinto.
Accesibilidad
No existe visita turística accesible ni itinerario público verificado.
Fotografía
No acceder para realizar fotografías sin autorización militar. Existen fotografías históricas en archivos públicos y reportajes modernos cuyos derechos pertenecen a sus respectivos autores.

El punto sitúa el enclave; no garantiza una entrada transitable ni una ruta autorizada para vehículos.

Coordenadas aproximadas del conjunto de ruinas cartografiado en OpenStreetMap. El enclave se encuentra dentro de terrenos de uso militar dependientes de la Academia de Infantería. La posición del mapa no debe utilizarse como indicación para intentar acceder al recinto.

Coordenadas y fuente de ubicación

Punto de referencia del conjunto o paraje. Latitud 39.838770; longitud -4.012450.

Consultar la fuente cartográfica ↗

Antes de ir

Acceso restringido a terrenos militares. No se ofrece recorrido turístico ni se debe intentar alcanzar las ruinas por cuenta propia. La grabación del programa fue una autorización excepcional, no una apertura al público.

Fuente de la información práctica ↗ · Comprobada el

Continúa por la zona

Lugares cercanos

Selección editorial y publicaciones dentro de 10 km. Distancias aproximadas en línea recta; el trayecto puede ser mayor.

  1. Baños de Tenerías: el fuego bajo los suelos del Toledo andalusíToledo · ToledoA 2 km
  2. Pozo Amargo: Raquel y el rostro que apareció en el aguaToledo · ToledoA 2 km
  3. San Servando: del monasterio de Alfonso VI al castillo frente a ToledoToledo · ToledoA 2 km
  4. El fantasma de San Servando: el secreto del capitán Lorenzo de CañadaToledo · ToledoA 2 km
Explorar los alrededores en el mapa →

Revisión histórica: · Fuente consultada

Cookies y servicios externos

El contenido y los filtros funcionan sin activar servicios externos. Tú decides si conectamos con proveedores de mapas y vídeo. La elección se guarda durante seis meses y puedes cambiarla desde el pie.

Tus favoritos y marcas se guardan al pulsar «Quiero visitarlo» o «He estado aquí». La sesión del panel y la preferencia de privacidad son necesarias para sus funciones. La publicidad tiene su propio panel de consentimiento, si se activa. Más información.