
Yuso: las reliquias de san Millán y los bueyes que se negaron a seguir
La leyenda de Yuso cuenta que unos bueyes detuvieron el traslado de las reliquias de san Millán. Descubre el relato y las colecciones del monasterio.
Recorre España en sus misterios
Elige el tipo de lugar, su historia y dónde quieres ir.
154 resultados. Explorar el mapa · Mis lugares guardados

La leyenda de Yuso cuenta que unos bueyes detuvieron el traslado de las reliquias de san Millán. Descubre el relato y las colecciones del monasterio.

Vallbona conserva las tumbas de Violante de Hungría y su hija Sancha. El pueblo creció aprovechando espacios del monasterio donde vivían las monjas.

La tradición cuenta que una plegaria detuvo el incendio de Sandoval en 1592. Sepulturas y reformas permiten seguir la historia del monasterio.

La infanta Sancha, una cocina de nombre engañoso y las estancias de un palacio acompañan la visita al monasterio berciano de Carracedo.

La ermita rupestre de San Úrbez conserva la memoria del santo pastor y de las rogativas por la lluvia. Historia y acceso al santuario de Añisclo.

San Caprasio conserva un campanario sin acceso desde el interior. Una curiosidad arquitectónica entre las iglesias románicas de Santa Cruz de la Serós.

El monasterio de Alaón conserva la memoria del Cos Sant, el abad al que los viajeros pedían protección. Historia, leyenda y claves para conocerlo.

La leyenda del barón de Espés acompaña a Santa María de Obarra, entre ábsides románicos, un palacio en ruinas y las montañas de la Ribagorza.

El monasterio de San Victorián conserva relatos de golpes en el arca del santo y antiguas rogativas. Historia y visitas bajo la Peña Montañesa.

San Martín de Niebla perdió sus naves durante el derribo de 1921. Los documentos explican cómo una iglesia mudéjar terminó partida por una vía pública.

La Virgen de los Milagros de La Rábida reúne una historia de alabastro, pescadores y protección marinera. El convento conserva también su vínculo con Colón.

Las puertas del retablo de San Antón muestran escenas por ambas caras. San Pedro de Zumaia conserva también pequeñas pinturas entre las tallas de Anchieta.