
Armentia: sirenas, monstruos y la boca del infierno en una iglesia románica
Sirenas, centauros y la boca del infierno en San Prudencio de Armentia. Descubre sus imágenes románicas, su historia y cómo preparar la visita.
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Sirenas, centauros y la boca del infierno en San Prudencio de Armentia. Descubre sus imágenes románicas, su historia y cómo preparar la visita.

Atilia Festa dedicó el mausoleo a su abuelo, a su padre y a sí misma. La fachada conservada cerca de Sádaba reúne sus nombres con guirnaldas y una cabeza de Medusa.

En la vega del Eria, las losas del Casetón de los Moros delimitan una cámara funeraria prehistórica. El corredor y la restauración ayudan a entender lo que hoy se ve.

La necrópolis de Argiñeta reúne sarcófagos, inscripciones medievales y la leyenda de dos abadesas que pedían cerrar su tumba. Historia y visita en Elorrio.

La iglesia de Santa María de Palazuelos quedó en pie mientras desaparecía buena parte de las dependencias. Sus enterramientos conservan la memoria del linaje de los Meneses.

Antes de la fundación cisterciense hubo otras comunidades en Matallana. Su necrópolis y las ruinas de la iglesia permiten seguir una historia anterior y posterior al monasterio.

Un sarcófago, una inscripción y piezas reutilizadas mantienen en San Román la memoria de la monarquía visigoda. La atribución tradicional de los restos sigue planteando preguntas.

La iglesia de Santa María reúne una cabecera prerrománica, naves románicas y un osario. Los restos humanos forman parte de la memoria funeraria de la comunidad.

El cautiverio de los jerónimos de Xàbia precedió a su traslado a Cotalba en 1388. El monasterio de Alfauir conserva claustros, pinturas y dependencias de trabajo.

El dolmen de Azután conserva grabados y pinturas en sus grandes piedras. Bajo el túmulo aparecieron restos de habitación anteriores al monumento funerario.

La leyenda de Isabel y Diego terminó junto a un féretro. En San Pedro se conservan los cuerpos atribuidos a los Amantes y las esculturas de Juan de Ávalos.

Epitafios y objetos funerarios permiten conocer a los habitantes de Tárraco en un recinto cerrado por rehabilitación.