
Los fantasmas del Mora: llamadores en habitaciones que habían quedado vacías
Celadoras del antiguo hospital Mora contaron que sonaban llamadores en salas vacías y se movían camas tras puertas cerradas. Serrano Cueto recogió sus testimonios.
Turismo del Misterio
Artículos sobre historia, patrimonio y leyendas en Cádiz.

Celadoras del antiguo hospital Mora contaron que sonaban llamadores en salas vacías y se movían camas tras puertas cerradas. Serrano Cueto recogió sus testimonios.

Una gaditana y un capitán francés se encontraban en secreto en el Callejón del Duende. La leyenda los devuelve al Pópulo después de una condena a muerte.

Un joven de Los Barrios y la hija de un emir protagonizan la leyenda del balcón de los amorosos. Castellar Viejo conserva el pueblo dentro de sus murallas.

Un incendio dejó restos humanos entre las casas fenicias de Gadir. Bajo La Tía Norica se conservan calles de arcilla, huellas de animales y un nombre: Mattan.

En 1980 buscaban el Castillo de la Villa y encontraron un teatro romano. El Pópulo había crecido sobre sus galerías, su graderío y el edificio de la escena.

Una pileta dio nombre al Baño de la Reina Mora. En el castillo de Jimena, una torre circular oculta otra anterior y las piedras conservan nombres romanos.

Las cuevas de Los Algarbes recibieron muertos durante milenios y después sirvieron de vivienda. Sus cámaras y ajuares permiten estudiar los rituales de Tarifa.

Suetonio vinculó Gades con una pesadilla que anunciaba a César el dominio del mundo. El templo de Hércules se sigue buscando en el entorno de Sancti Petri.

Una inscripción de 644 recuerda el depósito de reliquias de tres mártires en San Ambrosio. La ermita de Barbate conserva arcos, restos romanos y una posible cripta.

Las calles de Setenil pasan bajo enormes salientes de roca. En la parte alta, una leyenda relaciona la ermita de San Sebastián con un hijo perdido de Isabel.

Un cristal de cuarzo de veinte centímetros acompañó a los muertos de Alberite. Pinturas, ocre y restos de fuegos recorren la tumba prehistórica de Villamartín.

Cuellos, alas y largas patas cubren el Tajo de las Figuras. Las pinturas de Benalup conservan preguntas sobre las aves y las creencias de quienes las pintaron.